Actualizado el 8 de noviembre de 2025
Las relaciones de pareja pueden ser maravillosas, pero también pueden generar inseguridad y ansiedad. Muchas personas sienten miedo a ser abandonadas, necesitan atención constante o creen que no son suficientes. Esto puede estar relacionado con lo que los psicólogos llamamos apego ansioso.
Si te reconoces en esto, no estás solo: es un patrón aprendido en la infancia que puede repetirse en la vida adulta, incluso con parejas a las que amas y en quienes confías. La buena noticia es que se puede trabajar y mejorar.
Señales del apego ansioso
Algunas formas concretas en que se manifiesta este estilo de apego:
- Revisas constantemente si recibes atención o cariño.
- Te preocupa que la pareja se aleje o pierda interés.
- Buscas reafirmación frecuente: “¿me quieres?” o “¿estamos bien?”.
- Te cuesta estar solo y la separación te genera ansiedad.
- Sientes que no eres suficiente y comparas tu esfuerzo con el de la pareja.
- Cambias tu comportamiento para evitar conflictos o asegurar cercanía.
Estudios realizados en España muestran que estos patrones se relacionan con dependencia emocional y con preocupación constante por la relación, especialmente en jóvenes y adultos que viven sus primeras experiencias románticas (Rips, 2018; Melero & Cantero, 2008).
Si te identificas con estas señales, en nuestra consulta podemos acompañarte para comprender tu estilo de apego y aprender a gestionarlo.
Cómo afecta la relación
El apego ansioso puede generar tensiones y conflictos:
- Interpretación de gestos y silencios: pequeños retrasos o silencios pueden percibirse como rechazo, aumentando la ansiedad.
- Ciclo de cercanía y distancia: cuando la pareja necesita espacio para no sentirse saturada, la persona ansiosa percibe la distancia como amenaza. Esto genera ansiedad en quien tiene apego ansioso y puede saturar o cansar a la otra persona, creando un patrón difícil de romper. Este fenómeno ha sido observado en estudios españoles sobre combinaciones de estilos de apego en pareja (Repositori UVic-UCC, 2021).
- Inseguridad y control: preocuparse por si eres “suficiente” o si te van a dejar puede derivar en dependencia emocional y tensión en la relación (Rips, 2018).
Comprender estas dinámicas permite diferenciar entre lo que activa tu historia personal y lo que ocurre realmente en la relación, reduciendo conflictos innecesarios y malentendidos.
Estrategias prácticas
No necesitas cambiar de la noche a la mañana, pero sí puedes dar pequeños pasos que marcan la diferencia:
- Identifica tus disparadores: observa qué situaciones disparan ansiedad.
- Separa pasado y presente: pregúntate si lo que sientes corresponde a la relación actual.
- Cultiva tu autonomía: hobbies, amigos y espacios propios fortalecen tu seguridad.
- Comunica tus emociones: habla desde lo que sientes y necesitas, sin culpas ni reproches.
- Busca apoyo profesional: la terapia individual o de pareja ayuda a entender patrones y a crear vínculos más seguros.
No tienes que enfrentarlo solo/a. Con acompañamiento profesional, es posible aprender a manejar la ansiedad y disfrutar de la relación.
Transformando el apego ansioso
Con tiempo y práctica, es posible:
- Reducir la ansiedad dentro de la relación.
- Mejorar la comunicación y confianza mutua.
- Construir un vínculo más equilibrado y satisfactorio.
Reconocer el apego ansioso no es un juicio: es la oportunidad de entender tus emociones y vivir relaciones más sanas.
Si te identificas con estas situaciones
En nuestra consulta en Barcelona o de forma online, podemos acompañarte para comprender tu estilo de apego, gestionar la ansiedad y mejorar tu relación de pareja.
Teresa Creus Roset
Psicóloga General Sanitaria

