¿Sientes que en tu relación se repiten los mismos conflictos una y otra vez, aunque intentes hacerlo diferente?
Muchas veces, estos patrones no son culpa de nadie. Se originan en heridas del pasado, principalmente con personas muy significativas como padres o cuidadores, y pueden seguir influyendo en tu relación actual. Comprender esto puede ayudarte a dejar de pelear contra tu pareja y empezar a entender qué se activa dentro de ti.
¿Qué son las heridas emocionales y por qué aparecen en la pareja?
Las heridas emocionales se forman cuando en la infancia o en otras experiencias importantes no se satisfacen nuestras necesidades afectivas, de seguridad o de reconocimiento. Por ejemplo:
- Sentirse abandonado, no escuchado o rechazado
- Ser criticado o comparado constantemente
- Crecer en un ambiente donde expresar emociones era difícil o peligroso
- Experimentar bullying, maltrato o falta de cuidado emocional por parte de personas significativas
Estas experiencias pueden activar patrones de conducta y emociones incluso años después en tus relaciones de pareja.
En la pareja, las heridas emocionales suelen activarse de formas muy concretas. Algunas señales comunes son:
| Patrón en la relación | Qué nos puede estar pasando |
| Miedo intenso a que la pareja nos deje | Inseguridad y temor a perder a quien queremos; puede venir de abandono o rechazo pasado |
| Necesidad constante de aprobación | Búsqueda de seguridad y cariño; relacionada con falta de validación o cuidado emocional |
| Dificultad para confiar o abrirse | Miedo a mostrar vulnerabilidad; puede originarse en traición o inseguridad afectiva pasada |
| Distancia emocional | Alejamiento o protección ante el dolor; ligada a desatención o maltrato |
| Celos o necesidad de control | Intento de manejar situaciones para no sentir pérdida; activado por inseguridad afectiva |
| Reacciones intensas ante conflictos pequeños | Respuestas desproporcionadas que recuerdan heridas antiguas |
Estas reacciones tienen un origen comprensible: surgen de experiencias emocionales pasadas y cumplen una función de protección. Al mismo tiempo, en la relación actual pueden generar conflicto, distancia o incomprensión si no se reconocen. Identificarlas es el primer paso para responder desde el presente y no desde la herida.
Ejercicio práctico: comprende tu herida
Ahora que reconoces cómo tus heridas pueden activarse en la relación, te invito a un pequeño ejercicio para observar tus emociones sin juzgarte.
Cuando notes que surgen sentimientos intensos como miedo, celos, ansiedad o enfado, tómate un momento para reflexionar:
- “¿Esta reacción viene de algo que viví antes?”
- “¿Qué necesidad emocional estoy intentando cubrir ahora?”
- “¿Cómo puedo responder desde el presente y no desde la herida?”
Puedes usar estas preguntas individualmente o compartirlas con tu pareja para abrir un diálogo desde la comprensión mutua, sin culpas ni juicios.
Si notas que ciertos patrones se repiten con frecuencia o generan tensión, puede ser útil trabajar primero individualmente tus heridas emocionales con un psicólgo, para identificarlas y gestionarlas con acompañamiento.
Cómo la terapia de pareja puede ayudarte
La terapia permite:
- Reconocer y manejar heridas del pasado y actuales
- Mejorar la comunicación y la conexión emocional con tu pareja
- Romper ciclos de conflicto y aumentar la seguridad afectiva
- Aprender estrategias prácticas para convivir con diferencias sin lastimarse
Sanar no significa olvidar el pasado, sino relacionarse desde el presente con más conciencia y seguridad.
¿Quieres explorar cómo afectan tus heridas a tu relación?
Si reconoces alguno de estos patrones en tu relación y te gustaría trabajarlos con acompañamiento profesional, estaré encantada de ayudarte. Puedes escribirme por WhatsApp para agendar una primera consulta.
tengo esto:
Mª Teresa Creus Roset
Psicóloga General Sanitaria
